martes, 7 de junio de 2016

15M UNA REVOLUCIÓN SOCIAL





En primer lugar, cabe destacar que este es un tema que ha dado mucho de lo que hablar en estos últimos años, y el cual intentaré dar a entender en su máxima expresión posible.
El 15 de mayo de 2011 manifestaciones masivas recorrieron las calles de decenas de ciudades de España. Se ocuparon calles, plazas y se comprobó que la gente estaba unida. A este despertar colectivo siguió la toma de conciencia global y el aumento de las luchas. Esto es lo que en un primer término denominamos el movimiento 15M.
Este movimiento nace como una petición a una democracia real, realizando una crítica al bipartidismo “PPSOE”, la petición de una verdadera separación de poderes y una oposición férrea al sistema bancario español.
Todo esto desarrollado dentro de la sociedad española del siglo veintiuno, donde aún vive gente en la calle, mientras que hay constancia de miles de viviendas vacías propiedad del banco, donde las personas parecemos marionetas en manos de políticos y banqueros, una sociedad, a muchos rasgos desigualitaria, reinada por una clara jerarquía económica, una denominada “dictadura del capital”.
Esta indignación social es cocinada en las entrañas de la sociedad civil, y no con otro fin que el mero hecho de que se haga justicia.

Respecto a este tema, me veo obligado a desarrollar un planteamiento entre la sociedad actual y la realidad de la revolución en esta.
En la sociedad que nos situamos actualmente, la revolución es algo de extrema complejidad, ya que, como dice Byung-Chul Han “El carácter estabilizador del sistema ya no es represor, sino seductor; es decir, cautivador”, respecto al sistema actual, al que gran parte de la población critica, pero del que la gente no se defiende, ni en el término en el que este abusa de ellos, la revolución no tiene una tierra fértil donde desarrollarse, y entenderse, no de manera de un abuso de la violencia con un fin peor que lo actual, sino como una manera colectiva de defender nuestros derechos e intereses con el fin de buscar una justicia e igualdad reales, explicando toda esta situación de la que se habla, Chojin lo expresa con extrema claridad en esta canción:
Es cierto que vivimos una situación difícil, y está claro que los cambios no son fáciles, pero si necesarios, y estos no empiezan desde arriba, sino desde abajo, es necesario crear una conciencia social, no que se imponga, sino que se promueva, una defensa de unos derechos comunes y necesario. Es complicado resumir la revolución en unas palabras, pero como un objeto relativo lo relaciono directamente con algo llamado libertad.
Intentando expresar un poco mi opinión y mi descontento debo decir que no entiendo cómo, habiendo aproximadamente 500.000 casas vacías en España, y como no, propiedad del banco la mayoría de ellas, unas 35.000 personas viven oficialmente en la calle según el instituto nacional de estadística, a mi parecer es bastante triste e injusto, pues un hogar no es un premio, sino un derecho. 

Otro tema que me inquieta es que desde 2007, el número de familias con menores que tienen que acudir a organizaciones no gubernamentales para cubrir sus necesidades básicas se ha triplicado. Nuestro país ocupa el puesto número siete de 41 en crecimiento de la pobreza infantil entre 2008 y 2012, según un informe de Unicef, y si contrastamos esto frente a las 1.000 toneladas que se tiran cada día por parte de las grandes plataformas de supermercados, se muestra una desvergonzada situación en la que otra vez, el dinero está por encima de la dignidad humana.

Estas y otras tantas situaciones se dan diariamente en España, esta petición a un cambio no es algo movido por un interés innecesario, ni egoísmo, está movido por una situación dura pero real, por una petición de justicia, por una petición de solidaridad.
En mi opinión, la revolución no es algo inviable actualmente, aunque si complejo y complicado, ya que primero deberíamos conocer y entender los problemas contra los que debemos luchar, y entender que a mi parecer el cambio estructural comienza en la mente, con una reflexión diaria y la crítica a uno mismo, pues estas son dos realidades más revolucionarias, y posterior a ello buscar la solución viable a estos problemas.
Como conclusión final todos somos seres humanos, y como tal merecemos una vida digna. Todos deberíamos conocer lo más injusto y cruel que se esconde en nuestra sociedad, y como tal todos ser INDIGNADOS, ya que por encima del interés económico debería estar la dignidad humana, sin importar ideas, etnia, nivel económico o condición de la persona.